EL REFLUJO GASTROESOFÁGICO

El reflujo gastroesofágico, también conocido como quesitos de leche, afecta a los bebés, principalmente después de las tomas, ya sean de leche materna o de biberón.
El esófago es un canal muscular, que conduce los alimentos de la boca al estómago. En la parte inferior de ese músculo, está el esfínter que funciona como una válvula que se abre para que el alimento pase al estómago, y se cierra para evitar que el alimento vuelva o ascienda hacia arriba.
Pero cuando el esfínter no funciona bien, debido a su inmadurez o a su debilidad, como en el caso de los recién nacidos y de los bebés, el alimento acaba por volver al esófago y de ahí a la boca, provocando acidez y vómitos o quesitos de leche.
Síntomas del reflujo en los bebés
Los síntomas más comunes son:

Causas del reflujo gastroesofágico en bebés
Cómo aliviar el reflujo de tu bebé
- La mejor forma de suavizar los síntomas del reflujo es mantener al bebé en posición vertical después de su alimentación.
- Evitar moverlo demasiado, y hacerle eructar varias veces mientras toma el biberón o le das de mamar.
- Es recomendable también que le des de comer más veces y en menor cantidad.
- A partir del tercer o cuarto mes, se puede espesar la leche y controlar que los agujeros del biberón sean del tamaño adecuado para que el bebé no trague aire al comer.
- Si la madre se encuentran en periodo de lactancia, es necesario evitar las grasas, las frituras, el chocolate, zumos cítricos, bebidas con gas y yogur.
- Es aconsejable que el bebé duerma ligeramente incorporado.
- Puedes ponerle un cojín debajo de su colchón de la cuna para que adopte una postura inclinada.
- Si notas que los síntomas siguen y que están perjudicando la salud de tu bebé, consulta con su pediatra para que establezca un diagnóstico.

Tratamiento del reflujo en bebés
Para tratar un caso de reflujo, hay que considerar la edad y los síntomas de los bebés.
Algunos pueden no precisar tratamiento y sólo necesitan seguir unas recomendaciones para aliviar los síntomas.
Otros, en cambio, puede que necesiten de medicamentos. Pero, en poquísimos casos, se indica una cirugía.
Cuándo el reflujo del bebé es grave
El reflujo se convierte en una preocupación cuando, al volver el alimento del estómago al esófago, se vierte en el conducto de aire llega al pulmón y a las estructuras mas pequeñas del mismo, causando problemas de respiración, neumonía, bronquitis o bronquiolitis, este último por aspiración.
En algunos casos, el síndrome de muerte súbita del lactante.
Los casos más graves son tratados con fármacos, que ayudan a neutralizar la acidez del estómago. Los efectos de los medicamentos son tan eficaces que, en pocos casos, se llega a indicar una cirugía.