CONSEJOS PARA ADAPTAR EL BAÑO PARA UNA PERSONA MAYOR

¿Sabías que el cuarto de baño es uno de los lugares de la casa más conflictivos para el adulto mayor? Cuando nos hacemos mayores, perdemos ciertas habilidades, tanto físicas como mentales, y somos más susceptibles a sufrir caídas. No obstante, podemos minimizar el riesgo si hacemos algunas reformas en casa para adaptar el baño para un Adulto Mayor.

El espacio del aseo debe ser un espacio accesible, cómodo y amplio en el que los ancianos se sientan seguros. De esa manera, se reducirá el riesgo de caídas y, además, ganarán autonomía y no se sentirán tan dependientes.

Para un adulto mayor, su aseo personal puede convertirse en un momento muy incómodo si no se siente a gusto en el baño y, es por ello, que tenemos que hacer todo lo posible por evitarlo y sobre todo prevenir caídas que en la tercera  edad suelen ser mas frecuentes.

Consejos generales para acondicionar el baño de un Adulto Mayor.

1.      La puerta de entrada

La puerta del baño es importante que pueda abrirse desde el exterior para que, en caso de que el adulto mayor se caiga o le pase cualquier cosa, el familiar o el cuidador pueda acceder rápidamente. Otra opción es la puerta corredera.

Y por supuesto, hay que evitar los cierres de seguridad o cerrojos interiores

Si el adulto se encuentra en silla de ruedas, debemos tomar en cuenta que la puerta debe tener una anchura mínima de 80 cm.

2.      Suelo antideslizante

Es muy importante que el suelo del baño sea de material antideslizante para evitar resbalones y las temidas caídas.

También se recomiendan las superficies cerámicas con rugosidades, ya que evitan la acumulación de agua y tienen mejor agarre.

Debemos asegurarnos que no haya alfombrillas ni otros objetos o escalones que puedan entorpecer el paso del anciano.

3.      Mobiliario accesible

Si la persona mayor aún vive sola y es ella misma la que se encarga de su higiene personal, es imprescindible que pueda acceder fácilmente a los accesorios del baño, como pueden ser el toallero, el espejo, los cajones o los grifos. Deben colocarse a una altura adecuada para hacer uso de ellos con comodidad y sin peligro alguno.

4.      El lavabo

Se recomienda que las llaves de agua del lavabo sean de palanca en vez de giratorias. Con la edad perdemos fuerza y un simple gesto como abrir o cerrar el grifo puede causarnos una lesión en la muñeca. Además de que es más fácil que pueda quedar abierto y provocar una situación de peligro.

Si el lavabo tiene un mueble inferior puede ser un problema para alguien que se mueva en silla de ruedas, ya que no podrá acceder para asearse. Deberá cambiarse por uno adaptado y situado a unos 80 cm del suelo.

También se puede aplicar barras de apoyo en el lavabo. Cualquier ayuda es poca para hacer la vida más fácil a nuestros mayores.

5.      El Inodoro

En el inodoro también es esencial colocar apoyos laterales para que el adulto mayor pueda agarrarse al incorporarse o agacharse y lo haga con seguridad. La altura ideal son 50 cm.

No cabe decir que el asiento debe estar bien sujeto para evitar caídas y ser lo más cómodo posible.

6.      La ducha

Se aconseja instalar asideros y un banco de ducha en su interior para que el adulto pueda permanecer sentado mientras se baña. Es primordial colocar adhesivos antideslizantes en el suelo para no resbalar y cuanto más amplia sea mejor.

7.      Iluminación y amplitud

Por último, pero no por eso menos importante, asegúrate de que el cuarto de baño está bien iluminado. Las personas mayores pierden visión y reflejos y conviene ponérselo fácil para evitar sustos. Evita que los muebles estén muy pegados y que no puedan moverse.